Franz Schubert: Winterreise - Nebensonnen (Los parhelios)
Franz Schubert – Winterreise:
- Gute Nacht (Buenas noches)
- Die Wetterfahne (La veleta)
- Gefror’ne Thränen (Lágrimas heladas)
- Erstarrung (Entumecimiento)
- Der Lindenbaum (El tilo)
- Wasserfluth (Inundación)
- Auf dem Flusse (Sobre el río)
- Rückblick (Mirada atrás)
- Irrlicht (Fuego fatuo)
- Rast (Descanso)
- Frühlingstraum (Sueño de primavera)
- Einsamkeit (Soledad)
- Die Post (El correo)
- Der greise Kopf (La cabeza cana)
- Die Krähe (El cuervo)
- Letzte Hoffnung (Última esperanza)
- Im Dorfe (En el pueblo)
- Der stürmische Morgen (La mañana tempestuosa)
- Täuschung (Ilusión)
- Der Wegweiser (El poste indicador)
- Das Wirtshaus (La posada)
- Muth (Valor)
- Nebensonnen (Los parhelios)
- Der Leiermann (El organillero)
«Die Nebensonnen» es el Lied n.º 23 del Winterreise D 911 (1827) de Franz Schubert sobre texto de Wilhelm Müller. A partir de un fenómeno natural invernal —los Nebensonnen, o parhelios— surge aquí una visión interior: tres soles en el cielo, de los cuales dos ya han “descendido”. Lo que exteriormente aparece como una luz intensificada se convierte en el Lied en una experiencia estremecedora de pérdida.
Schubert plasma esta toma de conciencia en un Lied sereno, de carácter casi tripartito en la mayor, 3/4, andante, schlicht. La estrecha línea vocal, la textura homófona y el paso mesurado confieren a la pieza una claridad singularmente inmóvil. Al final no hay consuelo, sino el deseo de que incluso la última luz desaparezca: «Im Dunkeln wird mir wohler sein.»
Índice
- El poema (Wilhelm Müller)
- Datos de la obra & visión general
- Génesis & contexto del ciclo
- Práctica interpretativa & recepción
- Análisis – música
- Representación visual
- Análisis – poesía
- Sentido & efecto dentro del ciclo
- Evgenia Fölsche – interpretaciones & audio
- Winterreise para su programa de concierto
- FAQ
El poema (Wilhelm Müller – de la edición original impresa de 1824) con una modificación de Franz Schubert
De: Winterreise – Lied XXIII
Drei Sonnen sah’ ich am Himmel stehn,
hab’ lang’ und fest sie angesehn;
und sie auch standen da so stier,
als könnten sie nicht weg von mir.
(Schubert: als wollten sie nicht weg von mir.)
Vi tres soles en el cielo,
los miré largamente y fijamente;
y también ellos estaban allí, tan inmóviles,
como si no pudieran apartarse de mí.
(Schubert: como si no quisieran apartarse de mí.)
Ach, meine Sonnen seid ihr nicht!
Schaut andern doch in’s Angesicht!
Ja, neulich hatt’ ich auch wohl drei:
Nun sind hinab die besten zwei.
¡Ay, vosotros no sois mis soles!
¡Mirad mejor el rostro de otros!
Sí, no hace mucho quizá yo también tenía tres:
ahora los dos mejores se han puesto.
Ging’ nur die dritt’ erst hinterdrein!
Im Dunkeln wird mir wohler sein.
¡Ojalá el tercero los siguiera!
En la oscuridad estaré mejor.
Datos de la obra & visión general
- Compositor: Franz Schubert (1797–1828)
- Ciclo: Winterreise D 911, n.º 23 (Die Nebensonnen)
- Texto base: Wilhelm Müller, Winterreise (1823/24)
- Composición: 1827; primera edición impresa en 1828 (Parte II)
- Ámbito tonal / compás / tempo: la mayor, 3/4, andante, schlicht
- Duración: aprox. 2:00–3:00 minutos
- Plantilla: voz y piano (son habituales las transposiciones)
- Forma: planteamiento sereno, de carácter casi tripartito; textura homófona, línea vocal estrecha
Datos del poema
- Autor: Wilhelm Müller (1794–1827)
- Forma del poema: 10 versos; cierre en dístico
- Recursos estilísticos: fenómeno natural como alegoría, simbolismo numérico del tres, antítesis luz/oscuridad, fórmula desiderativa
Génesis & contexto del ciclo
En la parte final de la segunda mitad de Winterreise, «Die Nebensonnen» se sitúa inmediatamente antes del Leiermann. Por ello, el Lied pertenece ya a esa zona terminal del ciclo en la que dejan de dominar el movimiento, la esperanza o el encuentro con el exterior, y prevalece, en cambio, una especie de balance casi gélido.
El fenómeno natural se convierte aquí en una cifra psicológica: los tres soles no significan una mayor claridad, sino un exceso de falsa luz. Dos de los “mejores” ya se han puesto; el tercero debería seguirlos. El deseo de oscuridad no es, por tanto, mero pesimismo, sino el deseo de dejar de ser atormentado por la apariencia.
Después de las estaciones de Täuschung, Der Wegweiser y Das Wirtshaus, «Die Nebensonnen» aparece como una silenciosa despedida del consuelo mismo. El mundo vuelve a parecer luminoso una vez más, pero esa luz ya no pertenece al caminante.
Práctica interpretativa & recepción
Pulso & dicción: El Lied necesita un paso sereno, estrecho, en 3/4. No suspendido y romántico, sino contenido, casi sobrio. La voz se mantiene recta; el texto debe hablar, no lamentarse.
Escritura pianística: El piano parece situado en el registro grave, homogéneo y casi inmóvil. Poco pedal, líneas claras, ningún velo cálido. Precisamente esta sencillez vuelve el texto tan incisivo: la luz es visible, pero no ofrece calor alguno.
Decisivo es el último giro, «Im Dunkeln wird mir wohler sein». No debe sonar teatral, sino quedar como una conclusión silenciosa, de una claridad inquietante.
Intérpretes históricos de referencia
- Dietrich Fischer-Dieskau – barítono
- Hans Hotter – bajo-barítono
- Peter Schreier – tenor
Intérpretes actuales con quienes colaboro
Análisis – música
Paso estático & silenciosa extinción
En «Die Nebensonnen», la música de Schubert parece casi inmóvil. El pulso ternario mesurado evoca lejanamente el porte de una zarabanda, pero sin ningún impulso de danza. La línea vocal se mantiene recogida, se mueve en pequeños intervalos y evita todo gran gesto.
Precisamente en ello reside su fuerza: el Lied no es dramático, sino rígido. Contempla durante largo tiempo, fijamente y sin posibilidad de evasión su propia imagen.
Armonía, forma & simbolismo del tres
El ámbito tonal básico de la mayor parece, a primera vista, sorprendentemente luminoso para esta estación tardía de Winterreise. Sin embargo, este modo mayor no es consolador, sino frío y distante. Breves desviaciones armónicas y veladuras abren zonas de sombra, sin abandonar realmente el fondo tonal.
La construcción de carácter casi tripartito sostiene el simbolismo de los tres soles. Al mismo tiempo, la música parece ya orientada hacia la reducción: ningún estallido, ninguna intensificación, sino un empobrecimiento consecuente de los afectos. El final no queda abierto en un sentido esperanzado, sino como apagado.
Representación visual
Visualización artística de Evgenia Fölsche:
En la inmensidad invernal, el caminante permanece quieto y mira al cielo.
Sobre él aparecen varios soles —
un fenómeno luminoso atmosférico,
los llamados parhelios.
El paisaje helado permanece inmóvil,
y la luz parece a la vez clara y remota.
El caminante se demora en ese instante de contemplación,
como si intentara
comprender la aparición.
La imagen retoma así una idea central del Lied:
los parhelios son imágenes reflejadas —
luz sin calor propio,
reflejo de una realidad perdida.
Para el caminante simbolizan antiguas esperanzas e ideales
que un día iluminaron su vida.
Ahora los reconoce como compañeros engañosos en el cielo invernal de su existencia.
La composición subraya la distancia entre el ser humano y la naturaleza.
El caminante aparece pequeño en la inmensidad del paisaje,
mientras que el sol múltiplemente refractado crea una atmósfera casi sobrenatural.
Como en la música de Schubert, surge una mezcla singular de claridad y conmoción interior:
la armonía parece contenida,
casi serena —
y, sin embargo, bajo la superficie aflora un momento de despedida.
Cuando el caminante finalmente aparta la mirada,
se consuma una decisión interior:
«Nun sind hinab die besten zwei» —
el aferrarse a las imágenes del pasado ha terminado.
Lo que queda
es el único sol
que puede ponerse a su vez.
La imagen condensa ese instante de reconocimiento:
entre ilusión y desprendimiento,
entre luz y frío definitivo.
Análisis – poesía
El «Die Nebensonnen» de Müller pertenece a los textos más silenciosos y, al mismo tiempo, más estremecedores de Winterreise. El punto de partida es un fenómeno óptico real: tres soles en el cielo. Pero el caminante lee de inmediato esta imagen natural como un signo interior. No se trata de meteorología, sino de pérdida, desengaño y del deseo de dejar atrás incluso el último resto de luz.
La aparición: fijeza de la mirada e inquietante extrañeza
Drei Sonnen sah’ ich am Himmel stehn,
hab’ lang’ und fest sie angesehn;
und sie auch standen da so stier,
als wollten sie nicht weg von mir.Vi tres soles en el cielo,
los miré largamente y fijamente;
y también ellos estaban allí, tan inmóviles,
como si no quisieran apartarse de mí.
El comienzo parece, al principio, casi documental: ver, mirar, constatar. Y, sin embargo, ya en esa calma hay algo opresivo. Los soles permanecen ahí, «tan inmóviles», quietos, casi hostiles. La lectura de Schubert, «als wollten sie nicht weg von mir», intensifica la impresión de que esa luz no aporta consuelo al caminante, sino que se le adhiere.
El desenmascaramiento: luz ajena
Ach, meine Sonnen seid ihr nicht!
Schaut andern doch in’s Angesicht!
Ja, neulich hatt’ ich auch wohl drei:
Nun sind hinab die besten zwei.¡Ay, vosotros no sois mis soles!
¡Mirad mejor el rostro de otros!
Sí, no hace mucho quizá yo también tenía tres:
ahora los dos mejores se han puesto.
Aquí la imagen natural se transforma en memoria y pérdida. Los soles que eran “míos” existieron en otro tiempo, pero ahora han desaparecido. Müller deja deliberadamente abierto qué significan exactamente esos soles: ojos amados, esperanza, metas vitales, fe. Precisamente por eso la imagen posee tanta fuerza. Los parhelios en el cielo no son ya más que el frío, engañoso sustituto de algo que en otro tiempo brilló de verdad.
La consecuencia: deseo de oscuridad
Ging’ nur die dritt’ erst hinterdrein!
Im Dunkeln wird mir wohler sein.¡Ojalá el tercero los siguiera!
En la oscuridad estaré mejor.
La conclusión es radical, precisamente porque se pronuncia con tanta quietud. El caminante no desea el regreso de la luz perdida, sino la desaparición del último resto de apariencia. La luz ya no significa salvación, sino memoria dolorosa. En la oscuridad, tal es su conclusión, sería más soportable.
Así, «Die Nebensonnen» pertenece a esos pasajes de Winterreise en los que ya no es la esperanza la que se ve defraudada, sino la propia esperanza la que aparece como una carga.
Sentido & efecto dentro del ciclo
Dentro del ciclo, «Die Nebensonnen» se sitúa inmediatamente antes del Leiermann y actúa como una última contracción interior. El caminante no se despide solo del amor o de la patria, sino del propio principio del consuelo. El Lied muestra que un exceso de falsa luz puede resultar más doloroso que la oscuridad.
Precisamente en ello reside su efecto extraordinario: las valoraciones se invierten. La luz deja de ser un bien, la oscuridad deja de ser amenazante. El caminante ya no quiere espejismos, ningún resto de apariencia, ninguna claridad engañosa. Así, «Die Nebensonnen» se convierte en una de las estaciones más definitivas de Winterreise: no ruidosa, no dramática, sino de una claridad estremecedora.
Después de esta toma de conciencia, solo queda la extrañeza del final. El camino hacia el Leiermann queda abierto, porque el caminante quiere ahora dejar atrás incluso la última luz.
Evgenia Fölsche – interpretaciones & audio
La pianista Evgenia Fölsche modela «Die Nebensonnen» con un pulso estrecho, sereno y una dicción clara, sobria. El paisaje sonoro permanece mate, las líneas recogidas, el reconocimiento desprovisto de pathos. Precisamente por eso el último giro emerge con mayor fuerza.
Ejemplo de audio: Nebensonnen con Dietrich Fischer-Dieskau y Gerald Moore
Winterreise para su programa de concierto
Winterreise de Franz Schubert forma parte del repertorio liederístico de Evgenia Fölsche y puede realizarse en distintos formatos interpretativos. Según la ocasión, el espacio y el concepto artístico, son posibles diversas formaciones y modalidades.
Son posibles, entre otras opciones, interpretaciones con diferentes tesituras, desde soprano hasta bajo, variantes con coro, con imágenes o en forma escénica. Encontrará una visión general de los formatos, las plantillas y las posibilidades artísticas en la página de conciertos dedicada a Winterreise.
A la página de conciertos de WinterreisePreguntas frecuentes sobre Schubert: «Die Nebensonnen» (Winterreise n.º 23)
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¿«Die Nebensonnen» es estrófico?
No en sentido estricto. El Lied presenta más bien un carácter tripartito y serenamente enmarcado, con textura homófona y línea vocal estrecha.
¿Qué tonalidad y qué compás caracterizan el Lied?
la mayor, 3/4, andante, schlicht. A pesar de la tonalidad luminosa, el efecto sigue siendo frío y distante.
¿Cómo se expresa convincentemente la última frase?
Sin pathos. «Im Dunkeln wird mir wohler sein» necesita una enunciación serena y clara: más constatación que estallido.