Schumann: Dichterliebe - Das ist ein Flöten und Geigen (Eso es un sonar de flautas y violines)

Symbolische Darstellung zu "Das ist ein Flöten und Geigen" aus Dichterliebe von Robert Schumann. Ein Beobachter steht in einem Garten hinter einer Engelsstatue und schaut einer Hochzeitsgesellschaft zu.
Autora: Evgenia Fölsche

«Das ist ein Flöten und Geigen» es el lied n.º 9 del ciclo Dichterliebe op. 48 de Robert Schumann sobre un poema de Heinrich Heine. Entre música nupcial sonora y amarga lucidez, el poema contrapone el bullicio festivo al dolor interior. Schumann transforma esto en una escena de danza de contornos nítidos: chispeante, incisiva y, al final, atravesada por una amarga ironía.

El poema (Heinrich Heine)

De: Lyrisches Intermezzo (Buch der Lieder)

Eso es un flautear y violinear,
trompetas que resuenan entre medio;
allí baila sin duda la ronda nupcial
la más amada de mi corazón.

Eso es un sonar y un retumbar,
timbales y chirimías;
entre tanto sollozan y gimen
los encantadores angelitos.

Datos de la obra y panorama general

  • Compositor: Robert Schumann (1810–1856)
  • Ciclo: Dichterliebe op. 48, n.º 9
  • Fuente del texto: Heinrich Heine, Lyrisches Intermezzo (parte del Buch der Lieder)
  • Composición: mayo/junio de 1840 (año del lied); primera edición en 1844
  • Espacio tonal / notación: luminoso ámbito mayor con carácter de danza (a menudo la mayor en las ediciones); pulso de 3/4 con acentuación marcada
  • Indicaciones de tempo: vivo, no demasiado rápido; elástico
  • Duración: aprox. 1–2 minutos; chispeante miniatura de carácter
  • Plantilla: voz (diversas tesituras en las ediciones) y piano
  • Forma: dos estrofas; breve posludio de comentario irónico

Datos del poema

  • Poeta: Heinrich Heine (1797–1856)
  • Origen (texto): 1822/23; publicado en 1827 en el Buch der Lieder (Lyrisches Intermezzo)
  • Forma estrófica: 2 estrofas de 4 versos
  • Esquema de rima: rima cruzada (ABAB)
  • Recursos estilísticos: pintura sonora (lista de instrumentos), ironía, contraste entre fiesta y dolor

Génesis y contextos

En el compositivo año del lied de 1840, Schumann reunió musicalizaciones de Heine en un ciclo con una dramaturgia interior. El n.º 9 marca el paso del tono contemplativo de los lieder anteriores al deslumbrante mundo exterior: un “corte” escénico en medio del bullicio festivo de una boda ajena.

El poema de Heine trabaja con imágenes sonoras exageradas — flautas, violines, trompetas, timbales, chirimías; el yo lírico permanece como figura marginal y sufre aquello que describe: la boda de la amada con otro.

Práctica interpretativa y recepción

Son esenciales un pulso flexible de 3/4, una articulación precisa y una clara distinción entre el brillo exterior y la agudeza interior. El forte puede brillar, pero no debe gritar; el remate surge de una ironía controlada, no del mero volumen.

Grabaciones de referencia (selección)

  • Dietrich Fischer-Dieskau – Gerald Moore
  • Fritz Wunderlich – Hubert Giesen
  • Ian Bostridge – Julius Drake
  • Peter Schreier – András Schiff
  • Matthias Goerne – Christoph Eschenbach

Análisis – música

Gesto de danza y pintura sonora

Schumann pinta la fiesta con acordes acentuados de modo percusivo, figuras desplazadas a contratiempo y una línea vocal silábica, nítidamente recortada. La enumeración de instrumentos adquiere impulso motórico; breves apoyaturas y acentos relucen como “trompetas que estallan”.

Dos estrofas y remate final

La segunda estrofa intensifica la densidad: sonoridad más compacta, respiración más breve y palabras-clave más marcadas (Hochzeitsreigen, Engelein). El breve posludio comenta con sequedad, como un guiño sombrío después del ajetreo festivo.

Representación visual

Visualización artística de Evgenia Fölsche:
En un amplio jardín de comienzos del siglo XIX, un pequeño conjunto está tocando. Violines, flautas e instrumentos de viento se funden en un tejido sonoro festivo que pone en movimiento a la comitiva nupcial.

Hombres con levita y sombrero de copa conducen a damas con amplios vestidos por la animada ronda. Los tejidos giran, los colores brillan en la cálida luz del día. Los novios permanecen ocultos entre la multitud: no son el centro, sino una parte del conjunto sonoro.

Entre parterres florales y árboles antiguos se alzan estatuas de mármol de ángeles. Sus figuras claras e inmóviles forman un silencioso contraste con la vitalidad de la fiesta.

Detrás de una de las estatuas hay un hombre. Medio oculto en la sombra, contempla la celebración desbordante. Su postura parece serena, casi rígida, como si en realidad no perteneciera allí.

Así surge un doble plano: en primer término el «flautear y violinear», el sonar y retumbar de una deslumbrante danza nupcial; al fondo, en cambio, un instante de distancia, quizá de añoranza. Los ángeles parecen ser testigos mudos de este contraste: entre la festividad exterior y el movimiento interior.

Análisis – poesía

Eso es un flautear y violinear,
trompetas que resuenan entre medio;
allí baila sin duda la ronda nupcial
la más amada de mi corazón.

El poema comienza con un desbordamiento acústico. La enumeración de «flautas», «violines» y «trompetas» crea un panorama sonoro. La música aparece ruidosa, festiva, casi estridente.

La escena de la boda aparece como una fiesta pública, en contraste con el aislamiento interior del yo lírico. La amada ya no es objeto de un deseo privado, sino parte de una celebración social.

Eso es un sonar y un retumbar,
timbales y chirimías;
entre tanto sollozan y gimen
los encantadores angelitos.

En la segunda estrofa se intensifica el carácter sonoro: «sonar», «retumbar», «timbales». La pintura sonora condensa la atmósfera de plenitud acústica y presión sonora.

Pero de pronto irrumpe otro elemento: en medio del estruendo festivo los «encantadores angelitos» «sollozan y gimen». Lo celestial responde con tristeza a la fiesta terrenal.

La ironía es evidente: mientras la boda aparece como un feliz clímax, al mismo tiempo queda desenmascarada como un acontecimiento doloroso. Ni siquiera los ángeles pueden ocultar la discrepancia entre la alegría exterior y el sufrimiento interior.

Sentido y efecto

Dentro de Dichterliebe, este lied representa un giro radical. La amada ya no está simplemente lejos o es inalcanzable: se casa con otro.

El yo lírico queda fuera de la acción. Percibe la boda como un acontecimiento sonoro, ruidoso y arrollador, que parece incluso burlarse de su propio dolor.

Los «angelitos», que sollozan en medio del tumulto festivo, reflejan el sentimiento interior del hablante. Lo celestial se convierte en compañero de sufrimiento.

La musicalización de Schumann intensifica esta ambivalencia mediante un carácter casi grotesco, de marcha estilizada. La música parece excesiva, casi paródica. Bajo la festividad exterior yace una amargura cortante.

Así, el lied aparece como una escena nupcial sarcástica: una fiesta que significa alegría para todos los demás, pero para el yo lírico la extinción definitiva de la esperanza.

Evgenia Fölsche – interpretaciones y audio

La pianista Evgenia Fölsche ha interpretado «Das ist ein Flöten und Geigen» en ciclos completos de Dichterliebe y en programas temáticos dedicados a la ironía romántica; el equilibrio entre brillo y mordiente es esencial.

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Preguntas frecuentes sobre Schumann: «Das ist ein Flöten und Geigen» (Dichterliebe n.º 9)

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¿De qué trata el lied?

El fragor festivo de una boda contrasta con el dolor del yo lírico: la «más amada de todas» se casa, pero no con él.

¿Cómo suena la musicalización de Schumann?

Una brillante danza en 3/4 con acentos marcados, declamación silábica y un breve gesto final irónico.

¿El lied es estrófico?

Sí, dos estrofas con intensificación en la segunda; un breve posludio funciona como comentario.

¿Qué tesituras son habituales?

Son habituales las transposiciones para distintas tesituras; con frecuencia soprano/mezzosoprano y tenor/barítono.

¿Consejo interpretativo?

Brillo sin forzar: consonantes claras, pulso elástico, filo irónico, sin “hormigonar” todo en forte.