Schumann: Frauenliebe und -leben | Seid ich ihn gesehen (Desde que lo vi)

Autora: Evgenia Fölsche

«Seit ich ihn gesehen» abre el ciclo de canciones de Robert Schumann Frauenliebe und -leben op. 42, basado en poemas de Adelbert von Chamisso. La canción muestra el primer instante del enamoramiento como una transformación radical de la percepción: el mundo pierde color, contorno y valor propio, mientras que la imagen del hombre amado eclipsa todo. En la interpretación visual desarrollada aquí, este momento aparece a la vez como transfiguración romántica y como comienzo de una vinculación a un papel burgués.

El texto de Adelbert von Chamisso

De: Frauenliebe und -leben

Original alemán

Seit ich ihn gesehen,
Glaub’ ich blind zu sein;
Wo ich hin nur blicke,
Seh’ ich ihn allein;
Wie im wachen Traume
Schwebt sein Bild mir vor,
Taucht aus tiefstem Dunkel,
Heller nur empor.

Sonst ist licht- und farblos
Alles um mich her,
Nach der Schwestern Spiele
Nicht begehr’ ich mehr,
Möchte lieber weinen,
Still im Kämmerlein;
Seit ich ihn gesehen,
Glaub’ ich blind zu sein.

Traducción española directa

Desde que lo he visto,
Creo estar ciega;
Dondequiera que solo mire,
Lo veo solo a él;
Como en un sueño despierto
Su imagen flota ante mí,
Surge de la más profunda oscuridad,
Solo más clara hacia arriba.

Por lo demás, sin luz y sin color
Está todo alrededor de mí,
Los juegos de las hermanas
Ya no los deseo,
Preferiría llorar,
En silencio en la pequeña cámara;
Desde que lo he visto,
Creo estar ciega.

Datos de la obra & vista general

  • Compositor: Robert Schumann (1810–1856)
  • Ciclo: Frauenliebe und -leben op. 42, n.º 1
  • Fuente textual: Adelbert von Chamisso, Frauenliebe und -leben
  • Origen de la composición: 1840
  • Primera edición: 1843 por Friedrich Whistling en Leipzig
  • Tonalidad: si bemol mayor
  • Indicación de tempo: Larghetto
  • Plantilla: voz y piano
  • Duración: aprox. 2–3 minutos
  • Posición en el ciclo: canción de apertura; comienzo de la historia de amor y de vida

Datos sobre el poema

  • Poeta: Adelbert von Chamisso (1781–1838)
  • Ciclo poético: Frauenliebe und -leben
  • Forma estrófica: 2 estrofas de 8 versos cada una
  • Motivo central: transformación de la percepción por medio del amor
  • Motivos conductores: ceguera, sueño, imagen interior, oscuridad, luz, retirada a la pequeña cámara

Origen & contextos

Schumann compuso Frauenliebe und -leben en 1840, su llamado año de las canciones. En ese año surgieron numerosas composiciones liederísticas centrales, entre ellas también Dichterliebe op. 48 y los dos Liederkreise op. 24 y op. 39.

El ciclo poético de Chamisso describe una vida femenina burguesa-romántica desde el primer encuentro con el hombre amado, pasando por el compromiso, la boda y la maternidad, hasta la muerte del esposo. Schumann puso música a ocho de los poemas y omitió el noveno poema del ciclo literario.

«Seit ich ihn gesehen» abre este arco. Todavía no hay ninguna acción exterior en sentido estricto. El acontecimiento es interior: una mirada ha bastado para transformar completamente la percepción de la mujer.

Práctica interpretativa & recepción

Como primera canción del ciclo, «Seit ich ihn gesehen» plantea exigencias interpretativas especiales. La cantante o el cantante no debe mostrar dramáticamente el estado de arrobamiento, sino configurarlo con gran contención. Lo decisivo es la impresión de una suspensión interior: la voz parece menos narrar que revelar cuidadosamente un estado del alma.

Pianísticamente, la canción está marcada por la contención y el más fino equilibrio sonoro. El piano no debe solo acompañar, sino hacer audible la percepción transformada de la figura: amortiguada, suave, como velada.

Grabaciones de referencia — selección

  • Christa Ludwig – Geoffrey Parsons
  • Elisabeth Schwarzkopf – Gerald Moore
  • Brigitte Fassbaender – Irwin Gage
  • Barbara Bonney – Vladimir Ashkenazy
  • Bernarda Fink – Anthony Spiri

Análisis – Música

Larghetto, interioridad e inmovilidad

La indicación de tempo de Schumann, Larghetto, apunta ya a un estado de interioridad dilatada. La música se mueve con calma, casi tímidamente. No empuja hacia delante, sino que permanece en el efecto posterior de un instante.

La línea vocal es sencilla y contenida. Precisamente esta sencillez hace creíble el desplazamiento anímico: el yo lírico no está exteriormente excitado, sino interiormente sobrecogido. El canto actúa como una confesión silenciosa.

La parte de piano como velo de la percepción

El piano crea un espacio sonoro suave y cubierto. No representa una escena exterior, sino la atmósfera de la conciencia. Las figuras recurrentes actúan como un velo a través del cual el mundo se percibe solo de manera amortiguada.

Así surge musicalmente exactamente aquel estado que describe el texto: el mundo exterior se vuelve impreciso, mientras que la imagen interior del amado aparece cada vez más luminosa.

Representación visual

Visualización artística:
Una joven mujer está sentada en una habitación burguesa de finales del siglo XIX. Ante ella se encuentra una figura masculina, pero no aparece como una persona claramente real. Brilla intensamente, casi como el sol, y eclipsa la habitación.

Los detalles del hombre permanecen borrosos. El rostro, la ropa y el contorno del cuerpo se disuelven en la luz. A su alrededor hay un aura fina que hace flotar su aparición entre realidad, recuerdo, anhelo e imagen interior.

La habitación misma es doméstica, ordenada y estrecha. Precisamente este mundo interior burgués constituye el punto de partida de todo el ciclo de imágenes. Es a la vez espacio de protección y limitación. En esta primera imagen todavía no se ve como prisión, pero ya está superpuesta por la imagen interior del hombre.

El motivo retoma los versos centrales de la canción: «Glaub’ ich blind zu sein» y «Wie im wachen Traume / Schwebt sein Bild mir vor». La mujer no ve simplemente a un hombre. Experimenta una transformación de su percepción. El mundo pierde independencia, mientras su imagen surge de la oscuridad.

Dentro del ciclo, esta imagen marca el comienzo de la transfiguración. El hombre aparece como fuente de luz que eclipsa todo lo demás. Más tarde, esta luz pasará a otros signos: al anillo, al hacerse novia, al matrimonio, a la maternidad. Solo al final se romperá este resplandor.

Análisis – Poesía

Seit ich ihn gesehen,
Glaub’ ich blind zu sein;
Wo ich hin nur blicke,
Seh’ ich ihn allein;

El poema comienza con una afirmación paradójica: precisamente el ver ha conducido a la ceguera. El encuentro con el hombre no abre el mundo a la mujer, sino que lo cierra frente a todo lo demás.

El amor aparece aquí como concentración y estrechamiento al mismo tiempo. El amado se convierte en el único objeto de la percepción. Todo lo demás retrocede.

Wie im wachen Traume
Schwebt sein Bild mir vor,
Taucht aus tiefstem Dunkel,
Heller nur empor.

La formulación «sueño despierto» describe un estado intermedio. La mujer no está realmente dormida, pero tampoco está ya sobriamente anclada en la realidad. La imagen del hombre es interior, visionaria y al mismo tiempo abrumadoramente presente.

Especialmente importante es el contraste entre oscuridad y luz. El hombre no entra simplemente en la habitación; su imagen asciende desde la oscuridad y se vuelve cada vez más clara. De este modo, el enamoramiento recibe una cualidad casi religiosa o visionaria.

Sonst ist licht- und farblos
Alles um mich her,
Nach der Schwestern Spiele
Nicht begehr’ ich mehr,

La segunda estrofa desplaza la mirada hacia el entorno. Todo excepto él aparece «sin luz y sin color». El poema describe así no solo una agitación interior, sino una completa revaloración del mundo.

También la comunidad con las hermanas pierde su atractivo. La mujer se desprende del anterior espacio femenino de juego y sociabilidad y entra interiormente en un nuevo orden.

Möchte lieber weinen,
Still im Kämmerlein;
Seit ich ihn gesehen,
Glaub’ ich blind zu sein.

La «pequeña cámara» es una palabra central para la interpretación de todo el ciclo. Designa un espacio interior privado, pero también retirada, separación y limitación. El amor no conduce a la mujer hacia fuera, sino todavía más profundamente hacia el espacio interior.

El final repite el comienzo. Así surge un estado circular: la mujer no sale de su nueva percepción. La canción no termina con una acción, sino con un encantamiento.

Significado & efecto en el ciclo

«Seit ich ihn gesehen» es el punto de partida de todo el desarrollo en Frauenliebe und -leben. Todavía nada está decidido: ningún compromiso, ninguna boda, ninguna maternidad, ninguna pérdida. Y, sin embargo, el movimiento fundamental del ciclo ya está dispuesto.

La mujer vive al hombre como una imagen interior poderosa. Él se convierte en el centro de su percepción. De ahí nace el resplandor romántico que sostiene las canciones siguientes.

En una lectura crítica, sin embargo, la canción muestra también el comienzo de una disminución de sí misma. El mundo propio de la mujer pierde color y significado. Su percepción se subordina a la imagen del hombre.

El ciclo de imágenes retoma este pensamiento al presentar primero al hombre como figura luminosa. Más tarde esta luz migra: hacia el anillo, hacia el convertirse en novia, hacia el matrimonio, hacia el hijo. Al final, en la última canción, este resplandor se destruye y la realidad burguesa aparece desolada.

Evgenia Fölsche – Conciertos & audio

La pianista Evgenia Fölsche se ocupa regularmente, en programas de Lied, de la canción artística romántica y de sus capas de significado psicológicas, poéticas y sociales. Frauenliebe und -leben se presta especialmente a una interpretación que une interioridad musical y perspectiva crítica.

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Preguntas frecuentes sobre Schumann: «Seit ich ihn gesehen»

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¿De qué trata «Seit ich ihn gesehen»?

La canción describe el primer estado del enamoramiento. Desde que la mujer ha visto al hombre, el resto del mundo le parece sin color; su imagen domina su percepción.

¿Qué papel desempeña la «pequeña cámara» en el poema?

La «pequeña cámara» representa la retirada y la interioridad. En una interpretación crítica, también puede leerse como imagen de la limitación burguesa en la que se despliega la vida femenina del ciclo.

¿Por qué la imagen del hombre está representada de manera tan luminosa?

La luz visualiza la transfiguración del hombre. Él aparece no solo como persona real, sino como imagen interior que eclipsa toda la percepción de la mujer.

¿Es «Seit ich ihn gesehen» una canción de amor puramente romántica?

Puede leerse románticamente, pero también muestra un estrechamiento problemático de la percepción femenina hacia el hombre. Precisamente esta ambivalencia hace que la canción sea tan importante en el ciclo.

¿Qué posición ocupa la canción en el ciclo?

Es la canción de apertura de Frauenliebe und -leben. Establece el punto de partida: el primer encuentro, la transfiguración del hombre y el comienzo de un vínculo interior.